Consejos para tratar los diferentes tipos de piel

Cada piel tiene una naturaleza diferente y por ello requiere también de diferentes tipos de cuidados. Si eres muy joven y no crees tener aún la necesidad de darle mucha atención a tu piel, debes saber que las enfermedades y condiciones de la piel se acumulan con el tiempo y, dependiendo de la atención que le hayas dado desde joven, podrás tener una bella piel en el futuro o más bien una desgastada y poco saludable. Para garantizar que tu piel se mantendrá siempre joven y saludable, sigue estos muy sencillos consejos de cuidados.

Piel seca

La piel seca se manifiesta en el hecho de que se ve tirante y por momentos o por zonas se vuelve algo áspera. Lo más importante para el cuidado de este tipo de piel es la limpieza y la hidratación, pero no con cualquier tipo de producto. Para limpiar tu rostro -mucho mejor si lo haces en la noche, pues así retirarás todo trazo de impureza adherido durante el día- elige siempre cremas limpiadoras en crema y un tónico hidratante sin alcohol. Por las mañanas utiliza una crema hidratante suave y protege tu piel siempre con un bloqueador solar con buen coeficiente de protección, pues el sol es uno de los factores que más agrava la condición de la piel seca. Si con estos cuidados la resequedad persiste, puedes intentar aplicándolo a tu piel algunas gotitas de aceite de zanahora o de gérmen de trigo.

Piel mixta

La piel mixta se caracteriza porque algunas zonas del rostro se resecan y otras son demasiado grasas. En particula es la zona “T” la que más problemas de seborrea tiene, es decir el área compuesta por la superficie de la nariz y la frente; de resto, la piel sufre de resequedad. La solución para este tipo de piel es tratar ambas zonas por separado, es decir que mientras que intentarás hidratar el mentón y los pómulos, te esforzarás también por reducir la producción de grasa originada en tu zona “T”. Lo más importante, de todas maneras, es intentar que la piel se mantenga siempre limpia y libre de impurezas, sobre todo, de las impurezas derivadas de la polución.

Piel grasa

La piel grasa es la más difícil de tratar, pero tampoco es imposible. La clave es mantenerla siempre muy bien protegida de los rayos del sol, por supuesto, no usando un protector solar graso sino uno en gel y también muy limpia. Una piel de tipo graso debe ser limpiada a diario -en las noches- con un tónico suave y debe ser sometida a limpiezas manuales regulares para equilibrar los niveles de grasa por ella segregados. Si luego de la limpieza manual la piel se ve demasiado seca, puedes aplicar una crema humectante especial para la piel del rostro. No olvides que las cremas humectantes para el resto del cuerpo tienen un pH diferente y son por lo general mucho más grasosas que las cremas para la cara.

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