Agatha Ruiz de la Prada (1960)
Un universo de colores es lo que caracteriza a esta diseñadora.
“Lo que me deja atónita es que, en teoría, la moda cambia cada seis meses y, sin embargo, todo el mundo viste igual.”
Agatha Ruiz de la Prada
El diseño español está lleno de gente capaz e inteligente que ha llevado este campo a niveles insospechados. La historia de la moda española viene de muchos años atrás pero es hoy cuando se comienzan a ver los frutos de años de aprendizaje.
Una diseñadora que sobresale de algunas es Agatha Ruiz de la Prada. Hija de un talentoso arquitecto, Agatha mostro desde pequeña, interés en lo textil y en el arte pop. De hecho es este movimiento el que más la influyo a la hora de desarrollar un estilo que hoy es tan característico como convertir un producto en algo propio o “agathalizarlo”
Su trayectoria profesional comienza formalmente en el año de 1981 en su natal Madrid, donde presenta su primera colección con éxito inmediato.

Por estos mismos años, la diseñadora comienza a crear y aprender de los mejores. Para esto abre su primera tienda y comienza a organizar eventos. Todo esto a principios de los 80, una década llena de colores contrastantes y sonidos melosos.
Como se dijo, el trabajo de la diseñadora se pondría rápidamente en boca de todos los especialistas de la moda. Por eso comenzó a participar en pasarelas internacionales como Berlín, París y Osaka. Con esto las colaboraciones no dejarían de parar. Una de las más importantes sería su trabajo en conjunto con las tiendas más grandes de Europa, El Corte Inglés. Con esta tienda Agatha desarrollaría la que sería una de las colecciones más interesantes de la artista: moda para niños.
Su inclusión en el mundo de la moda no solo se vería limitada por ropa para mujer. A mediados de la década de los 90, Agatha comienza a trabajar en bisutería y complementos de moda. Por si fuera poco, la imaginación de la diseñadora no termina aquí. En poco tiempo desarrolla diseños para el hogar como cortinas y manteles entre muchos más.
Es en el año 2002 cuando Agatha se aventura por nuevos rumbos y comienza a trabajar en colecciones de ropa y calzado para bebe y zapatos para mujer. Aquí se vería el increíble potencial que aún guarda esta artista Madrileña.

El año de la internacionalización sería 2003. Es aquí cuando abre su primera tienda en Oporto seguidas de otras más en Milán, y Madrid. El mercado americano y el latinoamericano también verían con buenos ojos los productos de esta diseñadora.
Hoy en día Agatha Ruiz de la Prada continúa con su trabajo como artista. Sus diseños son obras de arte, coloridas y andantes. El mundo de esta diseñadora aún tiene mucha diversión para dar. Hasta los mismo Lichtenstein y Warhol estarían orgullosos de ver las obras de Agatha.







